Día de la Ciencia y la Tecnología

11/04/2022

Según el ensayista matemático libanés-americano Nassim N. Taleb (*), las personas tenemos la ilusión de que la ciencia impulsa la tecnología, pero, salvo en algunos casos aislados, en la realidad sucede lo contrario: la tecnología impulsa la ciencia.

Como manifiesta Taleb en su obra Antifrágil, el modelo lineal basado en la simple relación unidireccional (Mundo Académico à Ciencia Aplicada y Tecnología à Práctica) que él llama la Flecha del Conocimiento, no es el común en la realidad.

Según esta idea de Taleb, las mayores innovaciones surgen a través de un proceso de prueba y error que posteriormente se justifican científicamente.

Un ejemplo fue el proceso de invención del Transistor en 1.947 en los Bell Labs de AT&T, por el que el ingeniero John Bardeen y el físico Walter Brattain llevaron a cabo una serie de experimentos probando con diferentes puntos de contacto y tipos de electrolitos sobre un semiconductor hasta que dieron con un prototipo satisfactorio de amplificador de estado sólido.

No obstante, fue posteriormente cuando el físico William Shockley explicaría la base científica de los fenómenos internos a nivel atómico del ya denominado Transistor, que revolucionaría el sector de las telecomunicaciones, pero también el incipiente mundo de la computación.

Shockley, Bardeen y Brattain compartieron el 1956 el Premio Nobel de Física por “sus investigaciones sobre semiconductores y su descubrimiento del efecto Transistor”

(*) Nassim Nicholas Taleb es autor de:

·         El Cisne Negro

·         Antifrágil. Las cosas que se benefician del desorden